El Coordinador del Centro de Investigación Mandela, Rolando Núñez, detalló el estado de las causas que investiga la Justicia Federal en la provincia del Chaco, que involucra a funcionarios públicos de la gestión del gobernador Domingo Peppo.

En declaraciones a Radio Sentidos, el programa de Arturo Cavallo, a través de Skype, Núñez relató que: “La gestión de Peppo se caracterizó por su opacidad, por la falta de transparencia, por hechos concretos de posible corrupción que se están investigando en una provincia en donde el Poder Judicial siempre ha sido adicto y complaciente al poder político, en unas etapas más y unas etapas menos. Y en esta, la situación es verdaderamente escandalosa”.

En cuanto a las causas de lavado, Núñez opinó: “Intervino muy bien la justicia penal federal del juzgado federal a cargo de la doctora Zunilda Niremperger y el fiscal, Dr. Patricio Sabadini, que comenzaron a investigar hechos de posible corrupción en tres espacios específicos, que luego dieron origen a tres mega-causas judiciales que el periodismo local definió como Lavado I, Lavado II y Lavado III”.

Explicó que el Lavado I comprendió la investigación de posibles hechos de corrupción durante la gestión del contador Capitanich, específicamente en el área de Desarrollo Social, en todo lo que era el manejo de programas sociales de asistencia a los sectores más vulnerables, a cargo del licenciado Lugo, entre los años 2013/2014. El Ministro era un comerciante avezado y armó un sistema de polirubros donde se autocompraba.

Núñez continuó analizando la segunda pata, que corresponde al gobierno de Peppo, que apenas asumió trajo su equipo completo de cuando era el Presidente del Instituto de Viviendas de la Provincia del Chaco y su hombre de confianza era Horacio Rey, quién armó una organización destinada a manejar los fondos públicos que debían ser destinados al pago de propaganda oficial y se dio intervención a la Fiduciaria del Norte.

Explicó el funcionamiento de la Fiduciaria: “En ese organismo público encubierto en sociedad anónima. Concentraron, a lo largo del tiempo, casi la mayoría de las compras de bienes y servicios que necesita el Estado dentro del marco del Poder Ejecutivo centralizado y descentralizado. El volumen de compra del año 2018 fue de más de 7 mil millones de pesos.

Y agregó: “Es una financiera encubierta que funciona bastante bien en la city porteña. Formó un paquete millonario para pagar a periodistas, medios de comunicación, a fundaciones fantasmas, se financiaban viajes a Europa, facturándose por algunas de esas fundaciones”.

Por último remarcó que la justicia debe condenar los actos de corrupción en el manejo de fondos públicos por parte de funcionarios.

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